"Las familias, por ejemplo, se reúnen en el cementerio
con sus seres queridos", dijo Rodríguez. "Ahí comparten los alimentos, a
veces durante todo el día, y aún a veces durante toda la noche la gente se
queda ahí en el cementerio".
Cuando las personas no pueden ir al cementerio, realizan
en sus casas altares de muertos.
"Es una especie de construcción en varios niveles, en
donde ponen la fotografía del ser querido que ya murió", dijo el profesor.
El altar se decora con flores. La más representativa de
la época es la flor de cempasúchil.
"Hay otras familias que lo decoran con otros tipos de
flores, inclusive hacen flores con el papel crepe, que es un papel flexible
de colores muy luminosos, muy fuertes", indicó Rodríguez. "La gente fabrica
las flores y las adorna; también utilizan el papel que se llama papel
cortado, es una especie de papel de china, que lo doblan y luego hacen unos
cortes especiales y finalmente hacen figuras con este papel cortado".
Algunos de los elementos fundamentales del altar son pan
de muerto, calaveritas de azúcar, velas, frutas de la temporada, el alimento
favorito de la persona que ya falleció y figuras u objetos representativos
del difunto.
"Por ejemplo, si era un médico la persona que falleció,
pues ponen tal vez el estetoscopio, o su bata médica, etc.", señaló
Rodríguez. "Algo representativo a su figura, la misma ropa y algunos objetos
personales".
El profesor de antropología, Tony Zavaleta, quien trabaja
en la oficina del Preboste, tiene más de 20 años realizando altares de
muertos en la universidad.
"Es una manera de rendir homenaje, de recordar, y tiene
un significado especial porque estamos recordando a personas que ya murieron"
expresó Zavaleta.
Zavaleta no es mexicano, pero ha estudiado la cultura
mexicana y latina.
"Yo soy más mexicano que el nopal", dijo.
Mencionó que es importante conservar estas tradiciones.
"Estoy haciendo dos cosas, estoy homenajeando la cultura,
y aparte estoy enseñando al tener el altar", explicó Zavaleta. "Estoy
causando que la persona que suba las escaleras se pare y admire lo que ve,
eso quiero pensar".
El altar se encuentra en el edificio Champion, y está
dedicado a George Truan, Fernando Zavaleta, José M. Duarte, Cipriana Zapata,
el Niño Fidencio, Prax Orive, Barry Horn y la Güera.
Otras de las costumbres del Día de los Muertos son las
calaveras.
"Son una especie de poemas, en donde de manera cómica, de
manera humorística, se habla de una persona que va a morir," dijo Rodríguez.
Explicó la razón por la cual se realizan estas
celebraciones.
"El mexicano hace estas celebraciones no nada más para
aclimatarse a la muerte, o para acostumbrarse, o hacerse la idea de la
muerte, sino también para burlarse de la muerte", aclaró Rodríguez. "Es
parte de la cultura mexicana".
Aragelia Salazar, asesora de estudiantes internacionales
del departamento de Servicios Multiculturales e Internacionales, dijo que es
bueno conservar esta tradición.
"Es parte de nuestras tradiciones que nos hacen únicos y
diferentes en el mundo", dijo Salazar en una entrevista por correo
electrónico. "Ningún otro país celebra a los muertos como lo hacemos en
México, con ese colorido y alegría, pero a la vez respeto y amor a esos
seres queridos que pasaron a mejor vida".
Rodríguez expresó que el Día de los Muertos es una
tradición que nos da identidad.
"Cada país tiene sus costumbres. Cada país tiene sus creencias, sus
tradiciones [y] ésta es una de las grandes tradiciones de México," concluyó.